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Cuántos equipos y jornadas tiene la Ligue 1 2025-26 y cómo afecta a las apuestas

Estadio de fútbol de la Ligue 1 lleno durante un partido con iluminación nocturna

La primera vez que un amigo madrileño me pidió consejo para apostar a la Ligue 1, me mandó una captura de una guía de un operador famoso. Decía, negro sobre blanco, que la liga francesa tenía veinte equipos y treinta y ocho jornadas. Le contesté que esa cifra llevaba obsoleta dos temporadas y que, si había tomado ya alguna apuesta a descenso o a ganador final con esa idea en la cabeza, probablemente había pagado cuotas peores de lo que pensaba. Colgó y me llamó por teléfono.

Llevo ocho años leyendo las cuotas de la Ligue 1 con lupa y cada temporada me encuentro con el mismo malentendido: la gente asume que el fútbol francés funciona como La Liga o la Premier, cuando desde el verano de 2023 es una competición estructuralmente distinta. Dieciocho equipos. Treinta y cuatro jornadas. Un playoff de promoción que nadie conoce hasta que lo disputa un club histórico. Una distribución de plazas europeas que cambia según lo que pase en la Copa de Francia. Y, sobre todo, una consecuencia directa sobre las cuotas que mueven las casas de apuestas: menos partidos por temporada, menos colchón para errores, más peso de cada jornada sobre el valor de la apuesta.

Este artículo es la explicación que le acabé mandando a mi amigo por escrito, limpia de mitos y con los números reales de la temporada en curso. Si quieres entender por qué el PSG cerró el curso 2024-25 con 74 puntos y no con 90, por qué el Le Havre juega en una liga que le paga lo mismo que a un Ligue 2 de hace diez años, y por qué la diferencia entre el sexto y el séptimo clasificado puede valer entre ocho y veinte millones de euros, sigue leyendo. Aquí no vas a encontrar una rueda de prensa, sino una radiografía del formato tal y como lo leen los tradeurs de las casas con licencia.

De veinte a dieciocho equipos: la cronología que casi nadie cuenta bien

La decisión de reducir la Ligue 1 de veinte a dieciocho equipos no fue una ocurrencia de un verano. Se gestó durante casi una década y solo cristalizó cuando la Ligue de Football Professionnel tuvo números en la mano para justificarla ante los clubes afectados. Recuerdo las primeras reuniones filtradas a la prensa francesa en 2019, con Vincent Labrune todavía en el Olympique de Marsella y con una liga que miraba de reojo cómo la Bundesliga vivía con dieciocho clubes desde hacía cuatro décadas sin perder un euro de competitividad.

La votación formal llegó en abril de 2021. El consejo de administración de la LFP aprobó la reducción con efecto a partir de la temporada 2023-24. La razón oficial que se dio a los medios fue mejorar la competitividad y reducir la carga de partidos en fechas FIFA. La razón extraoficial, que me confirmaron fuentes que trabajaban en contratos de TV en aquel momento, era bastante más prosaica: menos partidos por temporada significa menos oferta en el mercado y, por tanto, mayor valor por unidad cuando toca negociar derechos de retransmisión. La paradoja es que esa estrategia chocó de frente con la crisis de DAZN dos años más tarde.

El calendario de la transición fue el siguiente. En 2022-23, último curso con veinte equipos, descendieron cuatro clubes en lugar de los dos habituales para preparar el recorte. La temporada 2023-24 inauguró el nuevo formato con dieciocho equipos y treinta y cuatro jornadas. La 2024-25 funcionó como primer ciclo completo sin sobresaltos estructurales. Y la temporada 2025-26, iniciada el 15 de agosto de 2025 y con final previsto el 16 de mayo de 2026, consolida el modelo con dieciocho clubes, treinta y cuatro jornadas y un número total de 306 partidos de liga frente a los 380 del sistema anterior.

Para que te hagas una idea de la magnitud, son setenta y cuatro partidos menos por temporada. Si tu casa de apuestas habitual ofrecía quinientos mercados distintos por cada partido de Ligue 1 de media, estamos hablando de más de treinta y siete mil mercados desaparecidos de golpe. La oferta no ha caído tanto porque las casas compensan con mercados más finos dentro de cada partido, pero el total agregado sí se nota en la facturación de las operadoras que se apoyaban en ligas menores de gran volumen. Los que llevamos años siguiendo el mercado lo llamamos el «efecto tijera»: menos partidos, más presión sobre cada línea de cuota.

Lo curioso es que en el ecosistema español todavía circulan páginas de operadores que mantienen la ficha técnica antigua. Lo he visto con mis propios ojos en landings de casas con licencia DGOJ en activo durante la temporada 2024-25, indicando veinte equipos y treinta y ocho jornadas. No son errores triviales. Si tu modelo mental del formato es incorrecto, todo lo que deduzcas de ahí —probabilidad de descenso, media de puntos necesarios para campeón, ritmo de puntos por jornada— saldrá mal calibrado.

Treinta y cuatro jornadas: por qué el PSG se conformó con 74 puntos

Te lanzo un dato que suele hacer ruido en las mesas de trading: en la temporada 2024-25 el PSG ganó la Ligue 1 con 74 puntos, pero nueve cursos antes, también con título, había sumado 96 en 2015-16, el récord histórico absoluto de la competición con 30 victorias en 38 jornadas. La diferencia de 22 puntos no habla de una caída de nivel parisina, sino de la aritmética pura del formato nuevo. Con 34 partidos, el máximo teórico baja de 114 a 102. Con 34 partidos, además, dos empates o una derrota sorprendente pesan proporcionalmente más en la clasificación final.

Esta compresión tiene consecuencias concretas para quien apuesta. La primera es que el margen de error del campeón se reduce. En la Ligue 1 de veinte equipos, un favorito podía perder dos partidos antes de Navidad y mantener una ventaja holgada. En la nueva, una serie de tres jornadas flojas activa ya los modelos internos de las casas, que reajustan cuotas al ganador final con más agresividad.

La segunda consecuencia es que los mercados de largo plazo tienen una ventana de valor más corta. Antes, el mercado «Ganador de liga» podía mantener cuotas estables hasta la jornada 20 o 22 si el favorito cumplía. Ahora, con la mitad de la temporada en la jornada 17, las cuotas se cierran antes y los tradeurs abren mercados alternativos («Top 3 sin PSG», «Puntos del líder al cierre», «¿Ganará el campeón con más del 60% de margen?») antes de que se acabe el año natural.

La tercera es operativa y poca gente la menciona: con 34 jornadas, la diferencia de peso entre jugar 17 partidos en casa o 17 fuera es menos flexible. Cualquier club al que el calendario le dé una racha de visitas consecutivas en octubre o en marzo verá su cuota al Top 5 desplazarse varios enteros sin que haya habido un cambio real de rendimiento. Los que vamos mercado a mercado aprovechamos esas ventanas, porque las casas a veces sobrecorrigen.

Para terminar esta sección con un número concreto: el promedio de goles por partido en la Ligue 1 de 2024-25 y en lo que llevamos de 2025-26 se mantiene en 1,4 por equipo, es decir, 2,8 por encuentro. Con 306 partidos en lugar de 380, eso da aproximadamente 857 goles por temporada, frente a los cerca de 1.064 que habría producido el formato antiguo. Si tu estrategia favorita son las apuestas Over/Under combinadas o las acumuladas semanales de goles, simplemente tienes un 19% menos de materia prima. Ajusta el bankroll en consecuencia.

Los dieciocho clubes que componen la Ligue 1 2025-26

Cuando preparo una temporada nueva, lo primero que hago es imprimirme la lista de los dieciocho participantes y fijarla al lado del monitor. Parece una tontería, pero evitar el error de colar en una acumulada a un equipo que ya no está en la categoría compensa el esfuerzo. La 2025-26 tiene particularidades que merece la pena destacar antes de saltar a las cuotas.

El grupo lo forman el Paris Saint-Germain como campeón y máximo referente financiero, el Olympique de Marsella, el AS Mónaco, el Lille, el OGC Niza, el Olympique de Lyon, el RC Lens, el Stade Rennais, el Racing Club de Strasbourg, el Stade Brestois, el Toulouse, el FC Nantes, el Angers SCO, el Auxerre, el Le Havre AC, el FC Metz, el Lorient y la gran novedad parisina, el Paris FC, que regresa a la élite del fútbol francés tras más de treinta y cinco años fuera.

Tres de estos clubes merecen un comentario específico. El Olympique de Lyon estuvo a punto de no jugar esta Ligue 1. La Dirección Nacional del Control de Gestión, la famosa DNCG, resolvió en junio de 2025 un descenso administrativo a Ligue 2 por irregularidades financieras graves. La apelación del club, presentada y defendida durante el verano, acabó siendo aceptada y el OL mantuvo su plaza en la categoría. Esa incertidumbre duró lo suficiente como para que varias casas cerraran temporalmente los mercados de «Top 6» y «Clasificación a Europa» con el Lyon dentro. Cuando reabrieron, las cuotas habían cambiado y se generó una ventana de valor breve pero muy clara.

El Paris FC es la segunda historia. Propiedad parcial de la familia Arnault, el club ascendió desde la Ligue 2 y estrena un nuevo derbi capitalino con el PSG que no se disputaba en esta categoría desde finales de los ochenta. Las cuotas iniciales de permanencia del Paris FC se movieron bastante entre julio y agosto porque ningún modelo tenía datos recientes de enfrentamientos directos con los equipos de la mitad tabla de la Ligue 1.

La tercera historia es el Le Havre, un club modesto que se ha convertido en símbolo de la crisis económica de la liga por las declaraciones públicas de sus dirigentes sobre los ingresos televisivos. Su presidente Jean-Michel Roussier resumió la situación ante la prensa francesa: «Necesitamos que los jugadores que llegaron con contratos altos hace dos años entiendan que sus salarios pueden reducirse a la mitad». No es literatura. Es lo que dice la estructura financiera cuando los derechos de TV caen como han caído desde 2024.

Descensos y playoff: por qué la cola de la tabla es más angustiosa que antes

Si te pido que imagines un sistema de descenso, seguramente piensas en dos o tres equipos que caen directo. Lo simple. La Ligue 1 es más retorcida. Dos clubes bajan automáticamente a Ligue 2 al final de la temporada: los que acaben en las plazas 17 y 18 de la clasificación. Hasta aquí, sin sorpresas. El giro está en la plaza 16.

El decimosexto clasificado no desciende directamente, pero tampoco se salva. Disputa un playoff a ida y vuelta contra el tercer clasificado de la Ligue 2 BKT, el segundo escalón del fútbol francés. El ganador jugará en Ligue 1 la temporada siguiente. El perdedor, a Ligue 2. Es el llamado «barrage» o playoff de promoción, una reliquia del fútbol francés que ha sobrevivido a varias reformas y que sigue regalando finales de temporada angustiosas.

El formato del barrage es el clásico europeo de doble eliminatoria: un partido en campo del equipo de Ligue 2 y el segundo en el estadio del equipo de Ligue 1. Si después de los 180 minutos sigue habiendo empate, se va a prórroga y, si persiste, a penaltis. No hay regla de valor doble para los goles fuera de casa desde que la UEFA la abolió. Esta eliminatoria suele pagar cuotas muy atractivas porque el favorito teórico es el equipo de Ligue 1, pero la realidad demuestra que la presión cae del lado del que más tiene que perder, y el Ligue 2 llega con ritmo competitivo mientras que el Ligue 1 llega mentalmente hundido.

Para el apostante, este sistema abre varios mercados interesantes. Están las apuestas «Equipos en playoff», con cuotas específicas sobre qué equipo de Ligue 1 acabará en la decimosexta plaza. Está la apuesta «¿Se salvará el Ligue 1 en el barrage?», con histórico reciente que tiende a favorecer al equipo de la categoría superior, pero no tanto como para descartar el valor contrario. Y están los mercados específicos de los dos partidos del barrage cuando llegan, con cuotas que se mueven mucho en las 48 horas previas porque la información de alineaciones y bajas llega tarde.

La caída de ingresos televisivos ha añadido una capa extra de tensión a este sistema. Los clubes de la parte baja ya no se juegan solo el descenso deportivo: se juegan una caída de ingresos de entre cinco y veinte millones de euros anuales. Hablamos de eso en detalle en otra sección, pero tenlo en mente cuando mires las cuotas de descenso de los modestos.

Plazas europeas: cómo se reparte el pastel que ve toda Europa

Aquí hay un matiz que muchos apostantes españoles ignoran porque lo extrapolan de La Liga. La Ligue 1 no reparte tres plazas directas de Champions League, sino cuatro. Esa plaza extra la ganó Francia por su rendimiento europeo de los últimos años, coronado con el triplete del PSG en 2024-25 que incluyó Ligue 1, Copa de Francia y Champions League tras ganar al Inter 5-0 en la final. Sí, 5-0. Ese resultado dejó a Francia como uno de los países mejor posicionados en el coeficiente UEFA.

El reparto actual de la Ligue 1 funciona así. Las primeras cuatro plazas al término de la temporada van directas a la fase liga de la Champions League, el nuevo formato con ocho partidos de liguilla. La quinta plaza otorga un billete directo a la fase liga de la Europa League. La sexta, otro billete directo, en este caso a la fase liga de la Conference League, la tercera competición continental europea. Hasta aquí, seis equipos a Europa desde la liga.

La excepción la pone la Copa de Francia. El campeón de la copa se clasifica para la Europa League independientemente de su posición en la Ligue 1. Si el ganador de copa ha quedado entre los cuatro primeros de la liga y ya tiene Champions, su plaza de Europa League se libera y pasa al siguiente clasificado que todavía no tenga billete europeo. Este mecanismo es el que puede convertir una séptima plaza de liga en billete de Conference, algo que ha pasado en tres de las últimas cinco temporadas.

Para el mercado de apuestas «Top 4» o «Clasificación a Champions», esto tiene una lectura clara: la barrera real para jugar competición europea en Francia no es quedar entre los seis primeros, sino no quedarse fuera del Top 7. Las casas de apuestas conocen este dato y ajustan las cuotas del mercado «Clasificación europea» con una lógica más parecida a la de los cuatro grandes de La Liga que a la de las ligas con una sola plaza de Europa League.

Un detalle táctico final. Las casas suelen abrir el mercado «Top 5» y «Top 6» en la Ligue 1 con cuotas muy superiores a las del «Top 4». Cuando aparece un candidato serio a la quinta plaza a mitad de temporada y todavía tiene 1,90 o 2,00 en «Top 5», hay valor si los próximos diez partidos del calendario le son favorables. La ventana de esa ineficiencia es corta, pero cada temporada se repite dos o tres veces.

Consecuencias prácticas para los mercados de apuesta

Llegados aquí, te has ganado el derecho a una traducción directa: ¿cómo afecta el formato de 18 equipos y 34 jornadas a las cuotas reales que vas a encontrar en tu casa de apuestas? Voy por partes, de lo más obvio a lo más sutil.

La primera consecuencia es que las cuotas al campeón del PSG están aún más aplastadas. Con 34 jornadas, la varianza se reduce y la superioridad del equipo parisino (2,3 goles marcados por partido, 0,9 recibidos, 68% de posesión y 91% de aciertos de pase en lo que llevamos de 2025-26) se traslada más directamente a la tabla. Verás cuotas iniciales de temporada para el PSG entre 1,10 y 1,25 en la mayoría de casas con licencia DGOJ. Es la cuota más baja a campeón de las cinco grandes ligas europeas, y por buenas razones.

La segunda consecuencia es que el mercado «Ganador sin PSG» gana protagonismo. Con 34 jornadas y un PSG intratable, las casas saben que el título solo interesa para efectos emocionales y abren un mercado paralelo que elimina al gigante y calcula probabilidades entre los demás. Marsella, Mónaco y Lille suelen ser los tres favoritos con cuotas que oscilan entre 2,50 y 4,50 según la configuración de plantilla. Este mercado es, a mi juicio, donde está el valor real de largo plazo en la liga francesa. Un tipster experto que cito con frecuencia lo resumía así: «En la Ligue 1, los mercados de largo plazo pueden ser muy rentables si se detectan dinámicas antes que el mercado. Por ejemplo, cuando un equipo como el Mónaco o el Lille encadenan buenos fichajes o arrancan fuerte, las cuotas al título o al top-3 suelen bajar rápido. Anticiparse es la clave». Es exactamente esa ventana la que el formato corto amplifica.

La tercera consecuencia es que los mercados de descenso se vuelven más nerviosos. Dos descensos directos más un playoff, todo decidido en 34 jornadas, significa que a partir de la jornada 25 las casas empiezan a cerrar parcialmente el mercado «Descenso» para algunos clubes y abren «Descenso o playoff». Si apuestas a descenso de un club concreto en las primeras diez jornadas a cuota 4,00 o superior y ese club empieza a acumular derrotas, el cash out ofrecido por la casa se dispara antes de lo que se dispararía en una liga larga. Aprovechar ese cash out en el momento adecuado es una de las habilidades que más dinero aporta al apostante disciplinado.

La cuarta consecuencia es más sutil. Con menos partidos totales, las casas exploran nuevos tipos de apuesta para rellenar la oferta. Mercados específicos de cantidad de goles por mitad, apuestas a «número exacto de córners» con rangos más finos, cuotas de «primer goleador» con combinados más exóticos. Esa proliferación genera oportunidades para el apostante que domina un nicho concreto. Mi recomendación personal, tras años en esto, es elegir dos o tres mercados y obviar todos los demás. El formato nuevo premia al especialista más que al generalista.

La quinta consecuencia es económica. Con menos partidos, la LFP ingresa menos por derechos televisivos. La ruptura del contrato con DAZN tras solo una temporada (el grupo había comprometido entre 375 y 400 millones de euros anuales) y la salida provisional de la plataforma dejó a los clubes con ingresos garantizados de apenas 80,5 millones de euros para la temporada 2025-26. Eso, repartido entre dieciocho equipos, arroja cifras por club inferiores a las que cobraba hace cinco o seis años. Los clubes modestos juegan con una diferencia presupuestaria abismal respecto al PSG, que por sí solo facturó 837 millones de euros en 2024-25. Esa asimetría financiera se ve en las apuestas de descenso, en las apuestas a Over/Under en los partidos de modestos que fichan poco, y en las apuestas «BTTS» cuando los goleadores titulares se van porque el club no puede pagar sus contratos.

Calendario clave: fechas FIFA, pausa invernal y momentos de valor

La temporada 2025-26 arrancó el 15 de agosto de 2025, con las ventanas del mercado de fichajes aún abiertas y algunos clubes todavía incompletos. Ese detalle no es anecdótico. Las cuotas de las tres primeras jornadas llevan una prima de incertidumbre que desaparece a partir de la jornada cuatro, cuando las plantillas están cerradas y los tradeurs tienen datos reales para modelar.

Los parones de selecciones FIFA siguen el calendario europeo habitual: septiembre, octubre, noviembre y marzo. Cada uno de estos parones corta el ritmo competitivo de los clubes durante unos diez días y genera efectos asimétricos. Los clubes con más internacionales, como el PSG o el Marsella, regresan con jugadores clave cansados y con menos sesiones de entrenamiento colectivo. Los clubes de plantilla mayoritariamente francesa sin grandes internacionales, como el Le Havre o el Metz, usan esa ventana para trabajar bloque táctico. No es casualidad que en las jornadas inmediatamente posteriores a un parón se produzcan más sorpresas de lo habitual.

La pausa invernal es el otro gran hito. La Ligue 1 para dos semanas entre mediados de diciembre y principios de enero. El regreso suele coincidir con la primera semana de enero y con la disputa en paralelo de los dieciseisavos de la Copa de Francia, lo que obliga a rotaciones tempranas. Durante la pausa, varios clubes aprovechan para cerrar o vender fichajes en el mercado invernal, algo que cambia las cuotas del segundo tramo de temporada de forma significativa.

El cierre de la liga está previsto para el 16 de mayo de 2026. Ese último fin de semana se disputan todos los partidos en simultáneo para evitar desequilibrios de información en la lucha por el título, la clasificación europea y el descenso. Es una de las mejores jornadas del año para el apostante multi-partido, porque la correlación de resultados se dispara y los mercados «Doble chance en múltiples partidos» pagan cuotas altas.

Un último dato que conviene tener presente. La Copa de Francia y la Champions League no se detienen cuando la Ligue 1 juega. Eso significa que, sobre todo a partir de marzo, los clubes que luchan en tres frentes (PSG siempre, Marsella y Mónaco según temporada) hacen rotaciones constantes. Los datos de los últimos tres años muestran que en abril el PSG ha perdido o empatado partidos de Ligue 1 que habría ganado con el once titular. Esa «trampa de abril» es, probablemente, el momento del año en que más dinero dejan los apostantes que no entienden el calendario.

Preguntas frecuentes sobre el formato de la Ligue 1

Cierro con las dudas más recurrentes que recibo cuando alguien se estrena apostando a la liga francesa. Si quieres profundizar en las cuotas concretas al campeón del PSG, te recomiendo leer también el artículo sobre las cuotas al título del PSG en la Ligue 1, donde desgrano por qué la cuota rara vez supera el 1,40.

¿Por qué la Ligue 1 pasó de 20 a 18 equipos?

La Ligue de Football Professionnel aprobó la reducción en abril de 2021 con el objetivo oficial de mejorar la competitividad y reducir la carga de partidos en fechas FIFA. La motivación económica subyacente fue revalorizar cada partido de cara a futuras negociaciones de derechos de TV. El cambio se aplicó en la temporada 2023-24 y continúa vigente en 2025-26.

¿Qué equipos ascendieron y descendieron para 2025-26?

Desde la Ligue 2 ascendieron el Paris FC, el Lorient y el FC Metz. Desde la Ligue 1 descendieron directamente los dos equipos peor clasificados de la temporada 2024-25, mientras que el decimosexto disputó el playoff de promoción. El Paris FC es la novedad más destacada por recuperar la categoría tras más de tres décadas fuera.

¿Afecta al volumen total de mercados de apuestas la reducción de partidos?

Sí, aunque de forma menor a lo que cabría pensar. Con 34 jornadas se disputan 306 partidos en lugar de los 380 del formato anterior. Las casas de apuestas compensan con mercados más finos dentro de cada partido, pero el total de oferta agregada ha bajado aproximadamente un 19% en las estimaciones internas del sector.

¿Puede volver la Ligue 1 a 20 equipos en el futuro?

La posibilidad existe sobre el papel, pero no hay ningún movimiento formal en la LFP para revertir la decisión. El contexto económico actual, con la crisis de derechos televisivos, hace aún menos probable un regreso al formato largo, ya que ampliar a 20 clubes exigiría un reparto televisivo mayor y no hay evidencia de que el mercado esté dispuesto a pagarlo.

Creado por la redacción de «Apostar Online Ligue 1 Apuestas».